En Gironde ... con piernas desnudas. En Gironde, pedaladas torpes y lentas se suceden de otras rápidas y fuertes. Nunca hay un ritmo constante y siempre es el mismo camino cuyo destino ignoro.
Ha llegado la primavera y no es fácil darme cuenta que en ocasiones creo verte y no te veo, hablarte sin estar segura de ser escuchada. Te llamo y te nombro...
El invierno ha dado paso a esta primavera tan delictiva como hermosa. Qué alegría saber que recibes con ternura las nuevas visitas...
Sin tiempo de coger el abrigo, se apresuró por salir del coche, sabía que aquel reencuentro iba a ser más especial aún que el anterior. Sus miradas se cruzaron y entonces comprendió lo mucho que la había echado de menos. Sin decir una palabra él le ofreció su bufanda, y ella agradecida se la colocó delicadamente alrededor del cuello.
Missi apareció en mi camino hace ya tres años, me enseñó sus calcetines blancos y su trufita rosa, me miró con ojos gatunos y me dijo miau repetidas veces. No tardaría muchos meses más en instalarse en mi vida. Sin embargo, ha tenido que pasar todo este tiempo, con mucho ajetreo de por medio para que mi felina mascota me sorprenda. La otra noche se dió la vuelta, mostrándome la mancha blanca que hace juego con sus calcetines, se quedó tranquila esperando que yo acariciara su peluda y suave panzita. Pues ella es más bien esquiva, arrisca con elegancia y tímida, más que desconfiada.
La imagen es de un libro que se llama "Gato saliendo de uan bolsa y otras observaciones". Unos inesperados reyes magos me lo trajeron del lejano oriente. Ya me han dicho, que este libro ya ha sido mencionado en otro blog amante de los gatos.